Ven a mi cama y siente mi aliento, dime que me acerque o no lo digas, sólo hazlo.
Roza tu nariz contra la mía, en la oscuridad rota por las pequeñas luces entre las persianas.
Sentirnos en nuestra respiración, notar el latido del corazón, el tuyo, el mío, al mismo tiempo:
el nuestro.
Posa levemente tus labios sobre los míos y apártate, déjame asimilar y coger aliento para el próximo beso.
Bésame.
Con todo.
Tócame.
El alma.
Advertisements